Ella celebro con su amado: "YO YA NO ESTOY SOLA"
La atmósfera romántica del encantado Gramado, en la sierra gaucha, contagió a la pareja Xuxa Meneghel (46) y Luciano Szafir (40). Generalmente discretos en la demostración de afecto en público, los dos, que en el inicio del año pasado reanuedaran el romance, que venía siendo marcado por idas y venidas desde 1998, no economizaron en el cambio de cariños durante la visita a la ciudad. Homenajeada especial del 37º Festival de Cine de Gramado, por haber llevado más de 30 millones de espectadores a las salas de exhibición con sus 16 películas, la presentadora aterrizo con un jet en el aeródromo del municipio vecino, Canela, en compañía del actor, padre de su hija, Sasha (11). "El olor de esa tierra es diferente. Apenas coloqué el pie aquí y estoy hablando 'Bah, guria'", se divirtió ella, gaucha de Santa Rosa, la 600 km de la capital, Porto Alegre. Después, siguieron para la Villa de CARAS, donde se quedaron hospedados.
De muy buen humor, mientras se preparaban para la sesión de fotos, la pareja se acordó del tiempo en que trabajaban como modelos. Los dos se conocieron en 1988, cuando posaron juntos para un ensayo. Picaro, Szafir jugueteó. "Cuando ella comenzó la carrera yo ni habia nacido", rió él, antes de hacerle 'palmadita' de Xuxa en la espalda. "Mentira! Gracioso! En esa época él hasta ya acompañaba mi trabajo", respondió. Tratándose cariñosamente todo el tiempo por "amor", ellos aún contaron que la hija no pudo acompañarlos a causa de la escuela. Poco antes de las 19hs, Xuxa surgió exuberante en la terraza usando vestido negro de la firma Tadashi, bota, además de un crucifijo de diamantes. De brazos dados con Szafir, con tierno de la Camargo Alfaiataria, ella entró en el coche y se dirigió a la Calle Cubierta, frente al Palacio de los Festivales, donde causó furor entre miles de personas que la esperaban. Con el marido, atendió a los fans antes de destapar una placa en su homenaje al lado de Alemir Coletto (54), presidente del Festival, y de Nestor Tissot (50), alcalde del municipio. "No podría dejar de estar al lado de la Xu en ese momento. Ella hizo mucho para el cine brasileño, tiene dos de sus películas entre las diez de mayor taquilla. Más que nadie, tengo que prestigiarla", afirmó Luciano.
Momentos después, Xuxa fue llamada al escenario para recibir el Kikito especial de Ana Julia Veiga (4), actriz de lo disfrute Maresia, participante de la Muestra Gaucha. "Es una honra recibir ese premio de las manos de un ángel con alma de actriz", dijo la presentadora, emocionada. En el rápido pasaje por Gramado, ella y Luciano hablaron con exclusividad a CARAS sobre la relación, las filmaciones de lo largometraje "O Fantástico Mistério de Feiurinha", iniciada esa semana con la participación de Sasha, y de la emoción de retornar a la sierra gaucha después de 20 años.
- Como fue recibir el premio en la tierra en que usted nació?
Xuxa - Ese Kikito tiene sabor de chocolate casero, café colonial, olor de pino, de tierra mojada, de mi in-fancia. Si no fueran mis fans, que se vuelcan más de un golpe cada película que hice, no tendría la posibilidad de estar aquí. No soy actriz, solo una presentadora infantil. Yo y mi público merecemos. Van a tenerlos que tragar (risas).
- Aún siente prejuicio?
Xuxa - Esas fiestas generalmente no son hechas para mí. Es más para la élite del cine. Es difícil colocarme en ese mundito. Todos saben que vine del interior, fui creada en el subúrbio de Río. Y hago películas populares. Nunca imaginé estar aquí pasando por encima de ese prejuicio. No esperaba que los organizadores pudieran regalarme en nombre de mi público, de esa simplicidad que cargo en el corazón. Ellos me hicieron muy feliz en esa noche. Digo con orgullo: '"Soy rubia, pueblo y vencedora'".
Luciano - Prejuicio siempre va a tener. Pero intercambio la palabra prejuicio por envidia. Tiene un monte de gente que sólo sabe hablar mal del trabajo de los otros. Pero quiero ver crear algo de calidad, que dé resultado. Es difícil hacer éxito en el cine brasileño. Y Xuxa hace muy bien su trabajo.
- La estatuilla vino en el momento en que usted inicia las filmaciones "O Mistério de Feiurinha". Que es lo que público puede esperar?
Xuxa - Estoy ansiosa. Será la primera vez que voy a presentar mi ángel, a Sasha, en la pantalla. Y estará toda la familia. El Lu hará los papeles de mi príncipe y del leñador, padre de la personaje de Sasha.
Luciano - Me quedo imaginando nuestra hija con mi edad viendo esa película. Yo y la madre, jóvenes. Ella va a poder mostrar a los hijos, nietos. Cine se queda, es para siempre.
- Y eventuales cobros sobre Sasha? Eso preocupa?
Xuxa - Pueden cuestionar a mí. Pero ahora estoy dando la posibilidad de las personas que también cobraran de Sasha. Y no quería eso. Pero en los últimos tres películas que hice, ella siempre pide participar. La preocupación aumenta porque nada puede dar errado. Tenemos un plan de filmación y ella tiene colegio y sus actividades. Pero como siempre trabajé con niños, me preocupo en respetar los horarios escolares. Y se actúo con tantos bajitos, imagina si no dejara mi hija participar...
Luciano - También me preocupo. Una cosa es lo que escucho de mí y lo que Xuxa escucha de ella. Somos adultos, sabemos lidiar. Pero tendremos un cuidado especial y también confiamos mucho en Tizuka Yamazaki (directora).
- TV Xuxa realizó concurso para encontrar un príncipe para Sasha en la película. Nunca pensó en hacer una concurso para elegir el suyo?
Xuxa - No. Iría a tener fila de viejitos, unos cincuentones (risas). Y ya tengo mi príncipe en la película, el Lu, medio con cara de superhombre, pero todo bien.
- Hace un año y medio usted dijo que estaba soltera porque era una persona complicada para convivir. Después de eso, reatorno con Luciano. Que fue Xuxa que cambió?
Xuxa - Yo continúo siendo la misma, una persona difícil. Lo que cambió es que ya no estoy sola.
- Lo que es esencial para una relación acierte?
Xuxa - Creo que sinceridad, verdad y respeto.
Después de Duendes 2, en 2002, usted y Szafir vuelven a trabajar juntos. Es difícil separar el personal de lo profesional?
Luciano - No da para separar mucho (risas). Pero en la hora de actuar, somos profesionales. Xu es muy perfeccionista. Entonces, la responsabilidad para mí es grande.
Xuxa - Es complicado trabajar con él. En la otra vez fue difícil, la gente peleó antes aún de terminar la película. Espero que ahora sea mejor. Él es aburrido (risas). Hacía unas cosas que yo no quería. A la hora del beso, vino y me dio un besito.
Luciano - Mas fue el director que pidió. La aburrida es ella (risas).
- Lo que halla más admirable en Xuxa?
Luciano - Ante todo, la madre que ella es. Tuve un buen ejemplo en casa con la mía. Pero nunca vi alguien tan presente como la Xu en relación la Sasha. Ella cambió la vida por completo con la llegada de la hija. Y otra cosa es su manía de perfección en el trabajo y en todo lo que hace. Ella también es cabeza dura, así como yo. Somos muy diferentes en varias cosas, gustos. Y tiene la belleza también. Pero de eso no preciso ni hablar, es redundancia.
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